El
Tao es la unión justa entre la absoluta naturaleza
eterna del ser y el de no ser. El Tao es invisible
a los ojos, pero visible a los sentimientos, es la
misma esencia de la naturaleza. Cuando reconocemos
que la belleza es bella, entonces se toma conciencia
que la fealdad existe. El Tao es lo alto y lo bajo,
lo ancho y lo largo, los dentro y los afuera, es
decir el yin y el yang en su equilibrio justo.