Caían
estrellas de sus ojos
cuando en la aurora callaron
las hojas en suaves lazos.
Será el tiempo, que en minutos
balanceen magníficas rocas de tus brazos,
así, en el desierto que sientes
el manto del Cosmos cubriendo todas tus penas.
Seré el que busque en tu silencio
los tonos sabios del amor que eres.
Sabes, que detrás de todas las apariencias
te esperan la verdades de tu vida?
Eres el milagro que despierta
en la gran herida de los Andes,
donde las maravillosas voces
despiertan las notas de los cantos
de la madre;
en los hijos Benditos de la tierra.
Tres Américas, nacerán en semillas
azules
en los ríos que mecen sus lejanías.
Mide distancias de silencios;
es solo la nada en que te deslizas.
Despierta viajero de los tiempos,
ya no arrastres tus cadenas.
Mira el sol,
amanece, y en tus manos
la semilla Divina ya florece.
Somos eternos viajeros en el uno,
refleja en todos tus espejos
las imágenes que tu formas en la ilusión.
Renace en el despertar.
Estamos esperando por ti;
despierta hermano del silencio.
Encuentra el corazón que brilla
diamante lejano cantar de tus recuerdos.
Las coordenadas son nubes amarillas
4444 se aparece,
en 22 puertas que se abren.
En el 3005 que se anida.
Serán 92 de 144.
Viaja sobre eso.
Tienes el mapa de las estrellas
que marcan el camino de regreso,
el hogar de tu padre esta a la espera.
Yo soy Rami, viajero del cosmos;
En el pulsar divino que agita
la vía láctea;
aromas de esencias.
Sigue hermano la Luz Divina.
18 de Agosto de
2.000 © Silvia S. Zimerman-