Cuando
amanece en la solitaria terraza de la vida,
y al mirar el horizonte del camino
ya no quedan las huellas de los pasos
porque ahora son estrellas que iluminan millones
de firmamentos.
Es un sol con infinitos girasoles
prendido al costado de mi cuerpo.
Es una eterna luz que se desplaza a mí lado
iluminando mi sombra eternamente.
Es el Ángel que esperaba en la presencia de
ausencias innegables.
Salto y abrazo en la ola que se eleva
todo el fervor de días dorados.
El solo Universo de mi vida abarca todos los universos
para convertirse en una maravillosa galaxia renacida
y viaja a un cosmos azul con diamantes
que tornasolan las existencias no vividas.
El estar sin presencias
solo con la sensación de brillar en el teclado
colorido,
girando en espirales cristalinos,
saliendo de paseo con otros universos
desde el mismo universo aun no creado
y que viene a ser lo que aún no hemos pensado….
La tibia y elegante flor que se abre
en la cima de la montaña blanca cubierta de
cristales,
allí donde hemos dejado el ropaje de Ángeles
y las alas de rosadas energías,
florece la mañana de alegría y hermosura,
creando con la magia que eleva el pensamiento
a la punta de la verdadera cima
donde los lagos son colgados en escaleras plateadas
y azulinas.
Espirales girando la punta de tus dedos
mi espejo ya no refleja vanidades
solo la espuma de ese mar azul con que sueña
mi lejanía.
El viento de tus estrellas mueven las olas
sobre las nubes en tiernos recuerdos estelares.
Rueda una pequeña piedra en el camino y al
pasar
va llamando a sus hermanos …
Al final del sendero en la arquitectura de las fibras
espiraladas,
reposan los prismas de mi alma,
como piedras unidas a otras almas
y somos millones en los mares
que se unen cruzando los portales
una octava dimensional de soles.
En praderas corriendo con el grito apretado en mil
gargantas
que salen brotando por los poros de todos los hermanos
en los valles....
Recuerdo….me centro… ingreso a mi foco…
Gratitud
Expreso……
Te amo mas allá de los infinitos y mas allá
de lo que entiendes,
la mente no logra así captarme, y captarte
en círculos y círculos ondeando
todos los momentos de vacío en el silencio
total, entre una respiración y exhalación
en que somos verdad en el vacío del recuerdo.
Y aspiro el santo aliento apretando las manos
hacia las estrellas mas hermosas posadas en el vértice
de unos ojos que están allí sembrando
primaveras,
al galope de caballos blancos
como espíritu cortando esencias y amaneceres
detrás del canto de la vida
que se acuna en el centro del gran Corazón
humano.
¡
Madre, Yo te he elegido !.