Somos
reales, somos luz descendiendo de las distintas galaxias hacia
la escuela terrestre.
Movernos
en lumínicas ondas. No volvemos
hacia la luz, somos luz descendiendo
en todos los puntos inimaginables tocando
con doradas gotas de agua. Somos el mar,
no la ola; la ola muere el mar, el océano
es la inmensidad de todo lo que es.
Somos
verdad. Representada en el gran océano,
inmensidad de todas las formas de ondas
de vida, el Gran Espíritu.
Nos
manifestamos en los discos entre la mente-realidad
y la no-conciencia.
AEl te
manifiesta la verdad-Era en la que se desenvolverán
todas las columnas de todos los cristales representados por
el sol en unión con las tres madres.
El conocimiento se desplaza a espacios sin tiempos en las ondas
sagradas del cáliz de cristal en el corazón de
Gaia con el que somos UNO, con la creación.
La fuerza se imprime en el gran cristal
para enviar las ondas del gran mar y formar los por nacer.
Fuego coronado por las
estrellas del azul,
cortando los magnéticos hechizos del todo en reunión
con el todo-nada.
Mueve
y eleva mueve y eleva mueve y eleva
El gran ojo en que se despliegan las
alas blancas y negras del Ave que renace
millones de veces.
Eres
la sencilla razón por la que mi
Ser se desdobla en el mas maravilloso
regocijo de colores jamás visto
de las ocultas realidades.
Entra
en tu magnífico silencio, acalla
los murmullos de la mente concreta e
ingresa a tu verdadero mundo luz, paz
y armonía de vida universal.