Ser
sublime fluyendo desde la puras energías de la
verdad entre las aguas verdes azuladas de purificación
en el palpitar del seno materno paternal.
Las manos casi unidas
impulsan la ascendente realidad de una enorme
energía que en remolinos verde naranja
se desprende entre burbujas de un código
ancestral.
Guarda entre sus manos la semilla de la nueva raza, iluminada
por venir.
A la derecha luz
y sombra, sombra y luz en un juego de ensoñación,
se entremezclan para dar el justo equilibrio
de la espiral de la energía sanadora desde
las manos a la cabeza en un permanente estadio
de las cuatro fuerzas.
En el lado izquierdo,
alas entéricas expresando la real libertad
del ser con toda la fuerza de la oculta naturaleza
viva fluyendo en las ondas vibratorias expresadas
en la palabra.
Las gemas rodeando
su corona, abierta hacia la estrella interdimensional
alineadas a la trinidad.
El ser trasciende en el despertar de nuevas conciencias,
dejando entrever legendarias enseñanzas dentro del
apacible mar, luchando con la fuerza y la bravura del guerrero
que despierta, uniendo la conciencia inocente a un todo
que culmina en lo celestial.