Meditación
con Selene es misteriosa y especial. Debemos
tener una actitud firme para realizar con bien
esta meditación.
Tomaremos
un baño, dejando caer el agua durante
5 minutos en el chakra corona, sintiendo cómo
ella recorre todo nuestro cuerpo. Vestiremos
ropas claras y en un lugar especialmente elegido
para esto colocaremos en un hornillo con aceite
de rosas, encenderemos una vela blanca, al
lado una drusa de cuarzo del lado derecho;
del lado izquierdo una esfera facetada de cuarzo
y tendremos una Selenita a mano para utilizarla
en esta meditación, que se realiza en
el horario exacto de entrada de la Luna Llena
de cada mes. Pondremos una música suave
con ruido de mar (en lo posible).
Nos
sentaremos en el piso, mirando hacia el norte,
colocaremos las manos sobre las rodillas con
las palmas hacia arriba. Pediremos protección
a todos los seres de luz, a seres de nuestra
devoción y manifestaremos con toda seguridad "SOMOS
LUZ, SOMOS LUZ, SOMOS LUZ, MI GUÍA ES
LA LUZ".
Tomamos
tres respiraciones profundas por la nariz,
se lleva la respiración hasta el tandén,
se retiene unos segundos y se suelta lentamente
por la boca si producir ruido, ni que salga
el aire rápidamente. (Esto produciría
una turbulencia negativa). En cada respiración
al soltar el aire, relajamos el cuerpo desde
la cabeza a los pies. Cuando nos sentimos
bien relajados, tomamos la Selenita en la
mano derecha. La sostenemos fuertemente y
mentalmente viajamos hasta un lugar al lado
del mar. Nos acostamos en la arena, sentimos
los ruidos de las olas que van y vienen.
Colocamos la Selenita entre las dos manos
y en posición de oración, mentalizamos
al respirar lentamente por la nariz que un
rayo de luna blanco brillante penetra por
el chakra corona y comienza a recorrer toda
nuestra columna vertebral, lentamente y a
medida que se respira vemos como ingresa
la luz,cuando se inspira mentalizamos que
la luz baja un poquito más abajo hasta
vernos totalmente iluminados por dentro.
Comenzamos a respirar y expandir esa luz
más allá de los contornos de
nuestra piel. Nos vemos como metidos en una
gran huevo blanco brillante. Reconocemos
cada uno de nuestros rasgos en el ser que
se encuentra dentro de ese huevo de luz,
sintiendo que cada vez estamos más
y más relajados. Vemos cómo
lentamente subimos por un haz de luz dentro
del huevo hacia la luna. Nos vemos ingresar
en la luna; una vez allí vemos a una
hermosa mujer de cabellos plateados que nos
sonríe y nos entrega una gota de alegría
y un aroma de amor. Sentimos cómo
nuestro cuerpo se impregna de esos dos sentimientos
y allí afirmamos " Soy feliz,
soy feliz, soy feliz". Nos despedimos
de la hermosa reina de la luna Selene, agradeciendo
todas la energías recibidas y sintiendo
el amor y la alegría recorriendo todo
nuestro cuerpo. Nos vemos descender hacia
la tierra para posarnos suavemente sobre
la arena blanca.