Equilibrando las Energías con Cristales.

El cuarzo es un cristal con energías purificadoras y equilibrantes. Utilizando los cuarzos se pueden purificar y alinear todos los cuerpos, recargándolos de energías positivas.

Con una punta de cuarzo previamente purificada y energetizada, se limpia el campo magnético de la persona a tratar. Utilizando una respiración solo por la nariz, aspirando, reteniendo la respiración y soltando lentamente sin realizar turbulencia. Este cuarzo se pasará siete veces alrededor del aura de la persona y por cada vuelta lo golpearemos suavemente en la pared ó en el piso para descargar. Comenzaremos entonces a armonizar a la persona, desde nuestro lado derecho, desde los pies hacia la cabeza a unos 30 cm. del cuerpo físico y se dará la vuelta bajando por el lado izquierdo, de esta forma realizaremos siempre siete veces.

Seguiremos armonizando el chakra corona, bajando lentamente la punta de cuarzo por el resto de los chakras hasta llegar a la planta de los pies. Colocaremos en cada planta de los pies un cristal apuntando hacia abajo y en las manos un cristal con la punta hacia el centro de la palma de la mano. Estando así la persona se toman siete drusas pequeñas de cristal de cuarzo y se las colocan desde el tercer ojo en todos los chakras hacia abajo; en el chakra corona, colocaremos una drusa de amatista; en los tobillos, colocaremos un ónix a cada lado. Untando las manos con aceites esenciales armonizadores se deja unos minutos las dos manos sobre cada chakra a los costados de las gemas. Lograremos así mentalizando cada uno de los chakras con luz blanca brillante un equilibrio de las energías y posterior desbloqueo de ciertas terminales nerviosas, como la base de la columna.

Se coloca un recipiente con agua cerca del paciente; a medida que se retiran las drusas lentamente, se las coloca en dicho recipiente. Pedimos el paciente que se colocarse boca abajo, se toma una punta de cuarzo en cada una de nuestras manos, se coloca la mano dominante o derecha en la base de la columna y la otra en el chakra corona. Con la misma respiración (solo por la nariz) vamos impulsando la energía por la columna vertebral. Dejamos unos minutos las manos en esa posición, cambiamos la posición la mano derecha en el chakra corona y la izquierda en la base de la columna, para realizar el reflujo de energía.

Después de unos minutos con el mismo procedimiento anterior, retiramos lentamente las manos con los cuarzos. Los colocamos en el recipiente predestinado a tal fin. Llevamos el brazo izquierdo del paciente hacia atrás, elevándola hasta el omóplato, la volvemos a su posición, realizamos lo mismo con el otro brazo. Levantamos la pierna izquierda y la volcamos unos minutos hacia la derecha. Realizamos lo mismo con la otra pierna, para lograr relajar el cuerpo y desechar alguna pequeña vibración no deseada.

Esperamos unos minutos. Hacemos que la persona se dé vuelta lentamente. Damos un pequeño golpe en ambos hombros en forma simultánea y luego con el dedo mayor daremos siete pequeños golpecitos al final del esternón. Finalizamos así con tres respiraciones profundas del paciente.

Esto se puede repetir una vez por semana.

El lugar debe estar perfectamente ambientado y armonizado. Se colocaran aceites puro de glándula vital de acuerdo a la afección o problema que tenga la persona. La habitación estará armonizada con las gemas correspondientes en cada lugar, teniendo la precaución de colocar un ónix negro en cada equina de la habitación y una esfera de hematite del lado derecho de la habitación.

Así lograremos impulsar en cada persona la luz de su esencia.

 

"Los Cuarzos te enseñan el sendero de la pureza lumínica, haciendo sentir el poder inmenso de los pequeños seres que en él habitan".

 

"Donde hay un cuarzo hay vida,

donde hay vida hay Luz".

 

 

 

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