He
conversado con Dios y me dijo que el sendero
es abierto y hermosamente iluminado.
Salir
de los espacios físicos
y remontarse como un pájaro
hacia los cielos infinitos
que somos tu y yo; águilas
blanco y negro. Las águilas
se unen
y defienden a sus hijos,
a sus hermanos
y a su lugar.
Al abrir las alas el Águila
soberano del espacio,
forma el escudo de luz
en los círculos
de luz y abraza en su solo
corazón a todo el
infinito cósmico
Me dijo Dios: hija deja
de llorar y sigue tu camino
encendiendo mas faros con
tu sola presencia enciendes
los corazones de amor y
tus alas blancas con tus
pares negras; son la bendición
que mande en el círculo
de luz que está por
cerrarse. Caminen por el
mapa de vida son dos hijos
pilares del luz, de la
luz del sol. Ahora reúnan
todas sus partes separadas
y únanse en la emanación
divina que son.
Miren con los ojos que
todo lo ve, sin mirar nada
en el vacío soberano.
Escucha el sonido del silencio,
móntate en la nada,
escucha como suena el corazón
en UNO
ah ah kyo ka. Ah ah ah
kyo ka la yaaa y danza
la boda cósmica
que comenzó.
Nueve veces se repite el
sonido sagrado del portal
unificado en el círculo
de luz, forma círculos
de nueve
13 sagradas partes de tu
cuerpo. Serán bendecidas
en los círculos
en 20 lugares sagrados.
Coordenada de la puerta
unificada 13,20; los ancestros
vuelven; el dios interno
se agiganta y la voz de
los dueños de la
tierra
resuena como el trueno.
Eres hijo de la unión
de la luna y el sol; las
semillas del sol ya regresaron.
Unan sus faros en círculos
de luz y danzar con los
ancianos la danza de la
paz.
Somos emanaciones de amor.
Somos emanaciones de paz
en el amor.
Somos emanaciones de paz
en el amor bendecido.
Quitemos las piedras del
camino, sigamos el sonido
del corazón; entrelazadas
las manos en el amor.
Abre el corazón
y expande la luz; la luz
te bendice. Te amo.
Asi será en los
siglos y los siglos caminos
al hogar.
Debes elegir en los espejos
la puerta correcta bendecida
en el ojo del amor, bendecido
en el ángel de la
paz; asÍ está hecho
por los 24 ancianos de
la shiekhinah.
Vivamos iluminando y expandiendo
esto.
Si es la danza de la puerta
unificada; la puerta de
los niños, de los
cristales en el diamante
del corazón de Dios.
Los engranajes se unen
y luego se mueven, lo tengo
tan claro, por eso el ojo
de Dios. Nunca me fui.
Siempre fui en el amor
del Cristo.
Si esos símbolos
sagrados son la energía
de Dios.-