Primero
y principal el aromaterapeuta debe ser un profesional
calificado de la salud o belleza, esto implica
tener un conocimiento general y detallado del
cuerpo humano, sus funciones y exigencias.
Deberá
acondicionar el lugar en donde realizará las
terapias, el ambiente tiene que ser cálido,
de colores suaves con música apropiada que se
contacte con el latido de la tierra y también
el latido cardíaco humano. Recibir al paciente
con una sonrisa, tomarlo de las manos, para así lograr
un contacto vibratorio entre el terapeuta y el paciente
para conseguir una buena predisposición del
mismo.
Como
primera medida se deben realizar una serie de test
para saber si la persona que viene a la consulta
tiene estrés o distrés, si son problemas
emocionales, y a través de cuestionarios usando
nuestra intuición podremos así
saber medianamente dónde está el problema
y qué aceites esenciales usar y la forma de
su uso ya que estas son diferentes y variadas. Podremos
usar las vías olfatorias, masajes con aceites
esenciales, usando así la vía circulatoria.
En el cuestionario no debe faltar preguntas como: si
es casado/a, si tiene hijos, es decir el estilo de
vida y muy importante los hábitos dietéticos.
Una
vez obtenido los datos se confecciona una ficha
y se da una próxima cita para realizar el
tratamiento, tomándonos un tiempo para estudiar
al paciente y cuales van a ser los aceites a usar.